¿Cómo y cuándo se debe tributar por la creación de videos que se comparten en redes sociales (YouTube, Instagram, Facebook, Blog…)?

Según la Agencia Tributaria, si una persona empieza a desarrollar una actividad de este tipo, basada en la creación de vídeos y su difusión en las diversas redes sociales (conocido popularmente como Youtuber y/o Instagramer) de una forma recurrente que le genere ingresos de manera continuada, efectivamente deberá declararlos, siendo para ello obligatorio darse de alta en Hacienda y en la Seguridad Social.

Hasta aquí todo correcto, pero ¿existe una cantidad exacta a partir de la cual sea obligatorio darse de alta y declarar los ingresos obtenidos?

No. A día de hoy no existe una cantidad concreta a partir de la cual sea obligatorio declarar los ingresos obtenidos por llevar a cabo este tipo de actividades.

No obstante, podemos estimar unas cifras para las que empieza a ser recomendable darse de alta y declarar a la Agencia Tributaria de manera voluntaria los ingresos generados (la voluntariedad aquí es la clave). Por ejemplo, la obtención de unos ingresos recurrentes y continuos que se sitúen entre los 500€ y los 2000€ al mes aproximadamente.  

Veamos ahora por qué la voluntariedad es tan relevante:  

La declaración voluntaria de los ingresos que obtengamos a partir de estas actividades es fundamental para evitar que sea la Agencia Tributaria la que “nos pille” y nos sancione.

Y es que, a partir de la Resolución de 21 de enero de 2020, la Dirección General de la Agencia Tributaria aprobó las directrices generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2020.

En dicho Plan se incluyen las principales líneas estratégicas que seguirá la Agencia Tributaria en materia de asistencia, prevención y control del fraude tributario y aduanero.

El objetivo de este Plan es impulsar un nuevo modelo de asistencia integral, implantando medidas que favorezcan el cumplimiento voluntario y llevando a cabo una intensificación de las actuaciones de lucha contra el fraude.

Un aspecto relevante a tener en cuenta es que esto habilita a la Agencia Tributaria para iniciar investigaciones ante la sospecha de un posible riesgo de fraude, pudiendo por ejemplo requerir a Google o a cualquier empresa de publicidad con la finalidad de comprobar lo que está pagando por ingresos publicitarios a una determinada persona que sea sospechosa de posible fraude fiscal.

Entonces, ¿cómo podemos llevar a cabo este tipo de actividades cumpliendo con las obligaciones tributarias y fiscales?

Lo primero, tenemos que elegir la forma jurídica con la que operar:

  • Como Autónomo.
  • Como Sociedad.

Veámoslo con un ejemplo de Sociedad Limitada;

Supongamos que una persona constituye una Sociedad Limitada para crear y difundir videos en redes sociales (YouTube, Instagram, Facebook, Blogs, etc). Siendo el objeto social principal la “creación y difusión de videos en redes sociales”.

Ahora vienen la fiscalidad y sus obligaciones. En este caso, vamos a centrarnos en el IAE (Impuesto de actividades económicas) al que podrían estar sujetos tanto el socio fundador de la sociedad limitada, como la propia sociedad por el desarrollo de la actividad.  

Empezamos por el contribuyente fundador de la sociedad limitada. El IAE (Impuesto de actividades económicas), aparece definido en el artículo 78.1 del Real Decreto Legislativo 2/2004, y establece que el impuesto sobre Actividades Económicas es un tributo directo de carácter real, cuyo hecho imponible está constituido por el mero ejercicio, en territorio nacional, de actividades empresariales, profesionales o artísticas, se ejerzan o no en local determinado y se hallen o no especificadas en las tarifas del impuesto. De aquí extraemos lo siguiente:

  1. Que el hecho imponible se realiza por el mero ejercicio de cualquier actividad económica, bastando con un solo acto de realización de una actividad económica para que se produzca el supuesto de hecho gravado por el impuesto, excluyendo la habitualidad en el ejercicio de la actividad como requisito indispensable.
  2. El hecho imponible del impuesto se realiza con independencia de que exista o no lucro en el ejercicio de la actividad, e, incluso, con independencia de que exista o no ánimo de lucro.
  3. Que el impuesto grava toda clase de actividades, con independencia de que éstas se hallen o no especificadas en las correspondientes Tarifas.

Por otro lado, el artículo 79.1 del mismo Real Decreto, dispone que “se considera que una actividad se ejerce con carácter empresarial, profesional o artístico, cuando suponga la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios”, en consecuencia, para que una actividad sea considerada económica y por ende, su ejercicio constitutivo del hecho imponible del tributo de estudio, se requiere:

  1. Que dicha actividad se realice en territorio nacional.
  2. La ordenación de medios y/o recursos humanos con un fin determinado.
  3. Que la finalidad sea la intervención en la producción o distribución de bienes o servicios.
  4. Que la ordenación de estos medios y/o recursos humanos se haga por cuenta propia.

Por último, el artículo 83.1 del mismo Real Decreto, establece que “son sujetos pasivos de este impuesto las personas físicas o jurídicas y las entidades a que se refiere el artículo 35.4 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria siempre que realicen en territorio nacional cualquiera de las actividades que originan el hecho imponible”.

Teniendo en cuenta esto, la conclusión es que la persona fundadora de la sociedad limitada, por los servicios que presta a la misma, no realiza una actividad económica sujeta al IAE, dado que no se cumple el requisito de la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y/o recursos humanos, por lo que no tendrá que darse de alta en ningún epígrafe de las Tarifas de este impuesto. Sin embargo, la sociedad limitada a través de la cual crea y difunde los videos, deberá darse de alta en el epígrafe 961.1 de la sección primera de las Tarifas que clasifica la actividad de “Producción de películas cinematográficas” (incluso videos), en cuya nota adjunta se determina que el misma faculta para la venta, reproducción y alquiler de las películas producidas (incluso vídeos), comprendiendo cualquier actividad relacionada con la producción.

Escrito por

-Jurista & Fiscalista internaciona. -Autora del libro "De 0 a 100 en la fiscalidad de las criptomonedas".

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