Aprender a nadar entre tiburones. hablemos de los miedos.

Hoy inauguramos el apartado “Coaching” tratando un tema transversal a la vida profesional y a la vida personal, con el objetivo de desarrollarnos con éxito en ambas esferas.

Los miedos, sus tipos y cómo burlarse de ellos y erradicarlos para siempre. ¿Te imaginas todo lo que harías si no tuvieras miedo? El miedo frena. Paraliza. Destruye. Intimida. Frustra. Limita. Y en definitiva, perjudica.

Aunque creas que “tú no tienes miedos”, los tienes. El subconsciente lo alberga todo, hasta las cosas que crees no haber visto, sentido, escuchado o vivido, están ahí. Se sabe muy poco del subconsciente, pero juega un papel clave que puede impulsarte hacia el éxito o llevarte directo al fracaso. Más adelante hablaremos sobre el poder del subconsciente en una publicación dedicada exclusivamente a este interesante tema.  

¡Empezamos!

Existen 3 enemigos que están dentro de todos nosotros y altamente relacionados entre ellos:

  1. Indecisión. Podemos definirla como “la hija” del miedo. La indecisión nace de unas creencias y pensamientos previos basados en un miedo o temor que nos impiden elegir, actuar, pensar y en definitiva, ejecutar.
  2. Duda. La duda es la consecuencia de la indecisión. Todos conocemos a una persona indecisa (y si no la conoces, es que eres tú ;)). Es la típica persona que en un restaurante le da quinientas cincuenta y cuatro vueltas a la carta pensando qué pedir y finalmente se pide lo mismo que tú porque es incapaz de elegir algo. Dudan de todo y lo pasan realmente mal.
  3. Miedo. Definición fácil y directa: Es la combinación que nace de la Indecisión + la Duda.

Estos 3 factores juntos nos acompañan permanentemente, van creciendo dentro de nosotros y en muchos casos no somos conscientes de su presencia.

¿Qué ocurre cuando tenemos un objetivo, un sueño, una ilusión…? Que aparecen estos monstruos. En ocasiones pueden aparecer en forma de amigos y familiares, -que también tienen sus monstruos, como todo el mundo-, y sin intención (o con ella) nos transmiten todos sus miedos, dudas e indecisión en forma de opinión, consejo o crítica. Esto es algo normal e inherente al ser humano. Y es que el miedo es un mecanismo de defensa que ha evolucionado junto a nosotros y nos pone en alerta con la finalidad de sobrevivir. Siempre que el miedo sea fundado está justificado tenerlo (por ejemplo, saltar al vacío desde un noveno, o huir de un depredador), pero huir de tu sueño o de tus metas no lo está ni lo estará jamás. ¿Os imagináis qué habría sido de Apple si Steve Jobs hubiera tenido miedo de emprender su idea y crear la famosa manzana?

Existen seis temores básicos que todos sufrimos en alguna ocasión. Y quien no sufra los seis a la vez está de suerte. Estos son:

  1. Temor a la pobreza.
  2. Temor a las críticas.
  3. Temor a la mala salud.
  4. Temor a la pérdida del amor de alguien.
  5. Temor a envejecer.
  6. Temor a la muerte.

Estos miedos funcionan por ciclos. Por ejemplo, en la crisis económica sufrida en 2008, predominaba el miedo a la pobreza. Ahora, en plena pandemia de Covid19, predominan el temor a la mala salud y el temor a la muerte, seguidos muy de cerca por el temor a la pobreza causado por la destrucción de empleo que está sufriendo el país.

Hay algo que tenemos que tener claro, y es que los temores son estados mentales. Y la clave está en controlar y dirigir el estado mental de cada uno. Parece fácil pero es la tarea pendiente de la mayor parte de la humanidad. Conseguir esta hazaña no es facil, pero si otros lo han logrado ya, tú también puedes.

Un ejemplo de esto son los profesionales de la sanidad. Este tipo de profesionales están menos sujetos a las enfermedades que el resto de personas, a pesar de que están más expuestos a ellas, por el hecho de que no temen a la enfermedad. Su inmunidad a la enfermedad se debe en gran medida a su absoluta falta de miedo y a su conocimiento sobre la misma.

El ser humano no puede crear nada que primero no conciba en su pensamiento. Los impulsos del pensamiento, se convierten en su equivalente físico, sean estos pensamientos voluntarios o involuntarios. Y es por esto que puede controlarse el miedo, porque todo lo crea el pensamiento humano.

Estamos hablando de erradicar los miedos, no de erradicar la prudencia. La prudencia debe estar presente en nuestra vida. Hay que ser prudentes y cautos, pero no excesivamente, porque entonces estaríamos ante un miedo disfrazado de prudencia.

El exceso de prudencia se basa en buscar el lado negativo de toda circunstancia, pensar y hablar del posible fracaso, en lugar de concentrarse en los medios para triunfar. Los excesivamente prudentes, conocen todos los caminos que llevan al desastre, pero nunca buscan el camino que evite el fracaso.

Esperar el momento adecuado” para poner las ideas y planes en acción convierte en permanente esta espera. Solemos recordar a los que fracasaron y nos acordamos poco de los que tuvieron éxito.

El aplazar para mañana lo que se puede hacer hoy (o debía haberse hecho hace un año) nos lleva a una lista interminable de excusas, todas basadas en el exceso de precaución, duda y preocupación. Este tipo de personas es experta en negociar con la vida por un céntimo en lugar de pedirle prosperidad, satisfacción y felicidad.

El mundo está lleno de personas carentes totalmente de confianza en sí mismas, carentes de concentración en el propósito, de autocontrol, de iniciativa, de entusiasmo, de ambición, de capacidad de razonar de manera económica y sólida, y un largo etc.

Las críticas.

Estas merecen una publicación entera para entenderlas y hacer que nos resbalen. El temor a las críticas despoja al ser humano de su iniciativa, destruye su capacidad de imaginación, limita su individualidad, sustrae su confianza en sí mismo y otro sinfín de efectos perjudiciales y dañinos. El miedo a las críticas es -como todos los miedos- consustancial al ser humano, y nos ha torturado durante siglos. Incluso hoy en la actualidad, hacer críticas a determinados países o regímenes puede ser fatal para el individuo que las sostenga, con castigos que van desde la una simple amonestación hasta la muerte.  Pero el miedo a la crítica más común y corriente entre las personas, es el miedo a la crítica ajena, a la crítica del prójimo. Las críticas son un producto o servicio del que a todos nos sobra demasiado, las vamos regalando, nos las pidan o no. Los propios familiares más cercanos a veces son los peores infractores. Un claro ejemplo está en los padres que hacen un daño irreparable a sus hijos cuando les critican. Las frases hacia los hijos del tipo “eres un inútil” efectivamente lo terminan convirtiendo en un perfecto inútil. Esto se debe al complejo de inferioridad que se le crea en la mente a los niños al recibir tanta crítica innecesaria por parte de las figuras paternas. Lo mismo ocurre en el resto de relaciones sociales: empleador-empleado, pareja afectiva, etc. Para sacar lo mejor de las personas no hay que recurrir a la crítica, sino a las sugerencias constructivas. Las críticas solo crean miedos y resentimientos, y de ahí no sale nada bueno.

Los síntomas de que estamos ante este miedo se pueden resumir en: timidez, falta de desenvoltura, falta de personalidad y de firmeza, complejos de inferioridad, extravagancia, falta de iniciativa, falta de ambición, etc.

Hasta aquí tenemos la primera parte de los temores, en la cual iremos profundizando en las siguientes publicaciones, porque el tema da para mucho y es tan profundo como personas hay en el mundo.

Vamos a finalizar la publicación con cómo podemos protegernos de los temores e influencias negativas.

Para protegernos contra los miedos, pensamientos, e influencias negativas que nosotros mismos creamos y que otros que están a nuestro alrededor nos generan, debemos partir de nuestra propia fuerza de voluntad, usándola constantemente hasta que creemos un muro de inmunidad tan inquebrantable que las influencias negativas no puedan entrar.

Debemos de reconocer que todos los seres humanos somos susceptibles por naturaleza de sucumbir a estas influencias negativas y temores, y es por ello imprescindible que establezcamos hábitos que contrarresten estos miedos.

Las influencias negativas suelen operar en nuestra mente a través del subconsciente, resultando difíciles de detectar. Uno de los trucos es mantener nuestra mente cerrada ante personas que nos depriman o desalienten de algún modo. Expulsar a las personas tóxicas y negativas de nuestra vida es el primer paso para acabar con los miedos e influencias negativas y mantenerlos alejados.  

Es fundamental (por no decir obligatorio) buscar deliberadamente la compañía de personas que nos influyan para que pensemos y actuemos por nosotros mismos. La debilidad más común del ser humano es el hábito de dejar la mente abierta a la influencia negativa de los demás. Esta debilidad es la más dañina, porque la mayoría de las personas no reconocen que puedan sufrirla, y muchos de los que sí la admiten, descuidan o se niegan a corregir este mal hasta que se convierte en una parte incontrolable de sus hábitos cotidianos.

No debemos suponer que ocurrirá determinado problema, porque esta actitud hace que ese determinado problema, tienda a cumplirse.

En conclusión, si no logras controlar tu propia mente, puedes estar seguro de que no podrás controlar nada más.

Desde E-Linois, conocemos cómo afecta este tipo de miedos y de pensamientos negativos y limitantes a profesionales, empresarios, emprendedores, etc. Es por ello que te animamos a ponerte en contacto con nosotros si quieres mejorar tus habilidades sociales, motivación, liderazgo, (soft skills) y erradicar miedos y pensamientos negativos.   

Escrito por

-Jurista & Fiscalista internaciona. -Autora del libro "De 0 a 100 en la fiscalidad de las criptomonedas".

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s