Impuestos en los activos digitales (NFT) y los problemas con la normativa.

Hoy vamos a explicaros la problemática actual que rodea a los activos digitales en cuanto a su tratamiento legal y fiscal. Las operaciones y uso de tipo de activos digitales se ha disparado en los últimos tiempos tras la aparición de las criptomonedas y tokens, que aunque no son nuevas (algunas criptomonedas rozan la década) han experimentado un auge exponencial en los últimos tiempos.   

En primer lugar debemos abordar la definición de NFT, que es un activo digital que otorga el derecho de propiedad sobre un archivo virtual. Es un contenido que está en la red, que tiene valor monetario y que pertenece a un usuario. El original lleva una firma única, imposible de copiar, que certifica que la imagen intangible que el propietario posee es la realizada por el artista. Como propietario de un objeto digital, al igual que en el mundo físico, puede venderse y obtener dinero por la venta de esa obra.

A día de hoy, como ocurre con el resto de criptoactivos (criptomonedas, tokens, etc.) no existe una legislación específica que regule las situaciones, operaciones, transacciones, etc. Que pueden surgir en el día a día. Y la legislación supletoria a la que acudir no contempla la realidad de los criptoactivos digitales, ya que simplemente se ciñe a bienes muebles, inmuebles o derechos reales.

Pasamos ahora a desgranar uno a uno los problemas que van surgiendo según sea su tratamiento fiscal (IVA, ITP-AJD, IRPF, IS, MODELO 720…).

Comenzamos con el IVA:

En este caso, si el autor original es una persona física, la normativa que regula el IVA contempla la exención de IVA por la comercialización de las obras, por lo que en un primer momento el autor de los NFT no estaría sujeto a IVA. En materia de IVA se considera a un sujeto pasivo del IVA cuando, como autor o artista, se realiza una actividad más o menos habitual para la explotación de un bien intangible (el NFT) con la finalidad de obtener ingresos continuados a lo largo del tiempo.

En cambio, si el autor es una empresa, la venta del criptoactivo estaría sujeta a IVA debiéndose repercutir el impuesto al comprador.

Por otro lado, surge otro inconveniente para determinar su aplicación efectiva, y es el relativo a la ubicación del activo intangible. Es necesario confirmar el punto de conexión del NFT para confirmar que la operación se localiza en territorio de aplicación del impuesto (España), ya que, de lo contrario, se saldría del ámbito territorial de aplicación del impuesto y no estaría sujeto a IVA.

Cabe mencionar que en materia de IVA, se distingue entre un Régimen general (21% IVA) y un Régimen especial (10% IVA) de bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección. En base a esto, ¿podrían las plataformas digitales que adquieran activos digitales-NFT para su posterior reventa acogerse al régimen especial?

Aquí cabría preguntarse si verdaderamente los NFT son obras de arte, objetos de colección o antigüedades, ya que la ley establece al respecto que el objeto FÍSICO deberá tener más de 100 años. En base a esto, no cumple ningún requisito, ya que no son objetos físicos ni tienen más de 100 años.

Seguimos ahora con el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP-AJD).

Si la persona física autora del NFT no fuera considerada sujeto pasivo del IVA, cabría gravar la transmisión del NFT a través del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP-AJD), concretamente en la modalidad de Transmisiones Patrimoniales Onerosas (TPO). En consecuencia, el sujeto pasivo y obligado a declarar y tributar dicho impuesto sería el adquirente comprador del NFT. Esto es así si damos por hecho que el adquirente comprador es residente fiscal en España, ya que si es residente en otro estado miembro de la UE o un país tercero, no estaría obligado al pago de dicho impuesto, ya que surtiría efectos fuera del territorio español.

En cuanto al tipo de gravamen a aplicar, la ley distingue entre: bienes inmuebles, bienes muebles o semovientes y derechos reales. Para determinar esto habría que ir caso por caso, o NFT por NFT, ya que se si consideran “imágenes, cuadros, fotografías…”, estaríamos ante bienes muebles, y cabría aplicarle su tipo impositivo correspondiente (como norma general el 4%).

Pasamos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

En este caso, las ganancias que el vendedor-autor del NFT obtuviera, deberían tributarse en la declaración de la Renta por IRPF, bien como Rendimiento de Actividad Económica si es un profesional de la materia, o bien como Ganancia Patrimonial, que se entendería obtenida por la transmisión del activo digital- NFT. Esta ganancia patrimonial estaría integrada en la base imponible del ahorro y su tributación, en función del precio de transmisión, estaría entre el 19% y el 26%.

Continuamos ahora con el Impuesto de Sociedades (IS).

En sede de este impuesto, si se tratarse de una persona jurídica quien es propietaria del NFT, los rendimientos obtenidos con su transmisión se integrarían en el resultado económico de la sociedad, estando sujetas las ganancias al Impuesto sobre Sociedades.

Por último, finalizamos con el famoso Modelo 720.

Este famoso modelo (sobre todo en el ámbito de las criptomonedas) sería necesario para informar a la Agencia Tributaria (Hacienda) de que poseemos bienes en el extranjero. En consecuencia, si el valor del NFT superase los 50.000€ (suponiendo que solo tenemos ese bien mueble, cuenta corriente o bien inmueble en el extranjero) deberíamos presentarlo para informar a Hacienda de que somos propietarios de dicho bien.

En conclusión, es evidente que la normativa actual no contempla este tipo de activos digitales, ya sean NFT’s, criptomonedas o tokens. Esto es así porque se basa únicamente en bienes y elementos físicos, sin incluir la parte digital que ya ha llegado para quedarse en todos los sectores y ámbitos. Se debería de concretar en una legislación específica a qué jurisdicción pertenecen los NFT y el resto de activos digitales, así como qué normativa fiscal aplicar (nacional o internacional) cuando fueran adquiridos o transmitidos a Estados miembros de la UE o a terceros países. En consecuencia, desde el Código Civil hasta la normativa fiscal y tributaria deben avanzar e incorporar esta realidad que ya lleva años avisando de su llegada.

Escrito por

-Jurista & Fiscalista internaciona. -Autora del libro "De 0 a 100 en la fiscalidad de las criptomonedas".

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